Pastoral

 ORACIONES DE LA MAÑANA,  reflexionar PARA ORAR Y  AL COMENZAR EL DÍA.

“No Viene mal Un poco de quietud. El silencio no es, sin mas, El Espacio Donde Hay Ausencia de ruido. No Es Un Ámbito de Vacío o De Aislamiento. En el silencio es Donde Aprendemos a escuchar De Otra Manera. Seria el mejor Preámbulo de las Palabras. Para lo sabre Que uno va A decir. Pensarlo bien. Rezar Sobre la vida. En PODEMOS Silencio EL Descubrir los muchas cosas de Nosotros Mismos. Podemos Y Aprender a escuchar a Dios. Y un entendre al Mundo. Y un Acoger Su Palabra de forma Que Nos Suene Como algo nuevo, y No como la vieja cantinela de La que Casi no le prestamos atención “

“Si no tengo amor, no soy nada.” Carta de San Pablo a los Corintios 13:1

” Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe.

Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada.

Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.

El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad.

El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá.”

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Misericordia

Ayúdame, Dios mío, por tu bondad Perdóname por lo que he hecho mal, tú sabes cómo soy. Yo sé que no miras lo que está mal, sino lo bueno que es posible. Te gusta un corazón sincero, y en mi interior me das sabiduría. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me dejes vagar ocio7lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu. Enséñame a vivir la alegría profunda de tu salvación, Hazme vibrar con espíritu generoso: entonces mi vida anunciará tu grandeza, enseñaré tus caminos a quienes están lejos, los pecadores volverán a ti. Hazme crecer, Dios, Dios, Salvador mío, y mi lengua cantará tu justicia. Señor, me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza. Los sacrificios no te satisfacen: si te ofreciera ritos sólo por cumplir, no los querrías. Lo que te ofrezco es un espíritu frágil; un corazón quebrantado y pequeño, tú no lo desprecias. Señor, por tu bondad, favorece a tus hijos haznos fuertes en tu presencia. Entonces te ofreceremos lo que somos, tenemos, vivimos y soñamos, y estarás contento. Desde el salmo 50.

El Señor es mi pastor, nada me falta

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El Señor es mi pastor, nada me falta. En prados de hierba fresca me hace reposar, me conduce junto a fuentes tranquilas y repara mis fuerzas.

Me guía por el camino justo, haciendo honor a su Nombre. Aunque pase por un valle tenebroso, ningún mal temeré, porque Tú estás conmigo.

Tu vara y tu cayado me dan seguridad. Me preparas un banquete en frente de mis enemigos, perfumas con ungüento mi cabeza y mi copa rebosa.

Tu amor y tu bondad me acompañan todos los días de mi vida; y habitaré en la casa del Señor por años sin término.

ORAR CON EL SALMO 23

Por lo tanto, la biblia nos habla lo siguiente:

¿Cuál es la necesidad que hay en tu vida?

“Pedid y se os dará, buscad y hallareis, llamad y se os abrirá” Note bien que hay tres cosas importantes que nos habla este verso: La primera es pedir  para recibir algo: “Pedid y se os dará”. La segunda es: “buscad 1y hallareis”, buscar algo, y dice la biblia que lo vamos a encontrar. Y la tercera es: “llamad y se os abrirá”. O sea que allí está hablando de una puerta, tocar para que alguien te responda. Esas son la  tres cosa que vamos a analizar en este momento, y que cuando salgamos de este lugar vamos a tener un concepto más elevado de las respuestas que podemos obtener a través de la oración. Señor, has puesto en mi corazón más alegría que si abundara en trigo y en vino. En paz me acuesto y en seguida me duermo, porque tú sólo, Señor, me haces vivir tranquilo.

 

Tú, Señor, eres  mi fuerza.

 “Tú, Señor, eres  mi fuerza; yo te amo. Tú eres mi protector, mi lugar de refugio, mi libertador, mi Dios, la roca que me protege, mi escudo, el poder que me salva, mi más alto escondite.

“Tú, Señor eres digno de alabanza, cuando te llamo me salvas de mi enemigos. La muerte me enredó en sus lazos; sentí miedo ante el torrente destructor. La muerte me envolvió en sus lazos; me encontré en trampas mortales. En mi angustia llamé al Señor, pedí ayuda a mi Dios, y él me escuchó desde su templo; mis gritos llegaron a sus oídos.

El Señor, el Altísimo, hizo oír su voz de trueno desde el cielo; granizos y carbones encendidos. Lanzó sus rayos como flechas y a mis enemigos hizo huir en desorden. El fondo del mar quedó al descubierto; las bases del mundo quedaron a ala vista por la voz amenazante del Señor, por el fuerte soplo que lanzó. Dios me tendió la mano desde lo alto y con su mano me saco del mar inmenso.

pastoral secundariaMe salvó de enemigos poderosos que me odiaban y eran más fuertes que yo. Me atacaron cuando yo estaba en desgracia, pero el Señor me dio su apoyo: me sacó a la libertad; me salvo porque me amaba.

El Señor me ha dado la recompensa que merecía mi limpia conducta, pues yo he seguido el camino del Señor. Jamas he negado de mi Dios. Yo tengo presente todos sus decretos, jamás he rechazado sus leyes.  Me he conducido ante él sin tacha alguna; me he alejado de la maldad.

El Señor me ha recompensado por mi impía conducta en su presencia. Tú, Señor eres fiel con el que es fiel, irreprochable con el que es irreprochable, sincero con el que es sincero, pero sagaz con el que es astuto. Tu salvas a los humildes, pero humillas a los orgullosos. Tú, Señor me das luz; ti, Dios mío, alumbras mi oscuridad. Con tu ayuda atacare al enemigo y sobre el muro de sus ciudades pasaré.

El camino de Dios perfecto; la promesa del Señor es digna de confianza; Dios protege a todos cuantos en él confían. Quien es Dios, fuera del Señor? Qué otro dios hay que pueda protegernos? Dios es quien me da fuerzas, quien hace intachable mi conducta, quien me da pies ligeros como de cierva, quien me hace estar firme en las alturas, quien me entrena para la batalla, quien me da fuerza para tensar arcos de bronce.

Salmo 18.

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